viernes, 13 de noviembre de 2015

La Habana de noche (+Fotos)

Las luces de vapor de sodio brindan un tono amarillento a las que hacen juego los faros de los vehículos. Al fondo destaca el la destellante llama de la refinería Ñico López. Foto: Gilberto González
Las luces de vapor de sodio brindan un tono amarillento a las que hacen juego los faros
de los vehículos. Al fondo destaca el la destellante llama de la refinería Ñico López.
Fotos: Gilberto González

Autor: Gilberto González García


La Habana de noche sigue viva, no es radiante al igual que otras ciudades, como Las Vegas, París o Nueva York, pero no deja de tener sus encantos y sus luces. Algunas fotografías que aquí mostramos así lo atestiguan.

Despertar habanero (+Fotos)

El cielo se ha teñido de color rojo y contra este inmenso incendio celestial se recortan las
siluetas de las edificaciones… la enhiesta torre de la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús y
San Ignacio de Loyola
(a la derecha) y el edificio Masónico (a la izquierda).
Fotos: Gilberto González García

Autor: Gilberto González García


La Habana despierta como cualquier otra urbe. Recién abandonado el horario de verano parece que amanece más temprano, aunque el Sol sigue guiándose por su reloj sideral, por eso al transeúnte puede parecerle que se le ha hecho tarde, aun cuando las calles se ven todavía despejadas.

La Habana de ayer con presente perdurable

Montaje: Yelemny Estopiñán Rivero

Autora: Caridad Labrada Curbelo


Allí, en cualquier espacio de cara al mar, donde los atardeceres se visten de nuevos colores mientras la vista se pierde en lontananza, puede sentirse el especial influjo de la brisa que aviva el eterno atractivo de La Habana.